Ella: Tú que escuchas sin pedir nada a cambio, hace tiempo que no escribo, pero no sé como sacar de mí esta lágrima que ahoga. No me mira a los ojos, ya no me mira, siento que ya no me ama y no tengo fuerzas para elevarlo, no sé lo que le pasa. El otro día me dijo: Mira nena, que no tengo ganas de ir a tu casa. Recuerdo cuando corríamos cogidos de la mano, riendo y salpicándonos con los charcos, cuando hablábamos sin mediar palabra, cuando hacíamos el amor y dormíamos rendidos. Recuerdo las madrugadas en la playa, los domingos por la tarde jugando a la play. Recuerdos tan, tan lindos que tanto añoro, tengo miedo a perderlo del todo, si lo hago me quedaré sola.
Cambié mis muñecas por sus abrazos, y ahora sólo existe él.
Él: Por Dios, por favor, por qué no me mira a los ojos, ¿es que ya no siente el mismo amor que yo por ella? Me destrozo a mí mismo pensando que ya no me quiere, que los momentos vividos a la papelera tira. Por favor que se de cuenta de todo lo que la amo, que sin ella una relación ya no tiene vida, que mi vida tiene precio desde que estoy con ella, me duele, me duele y caigo, que perderla a ella es perder el aire.
No quiero estar yo solo, no quiero morirme, pero yo sin ella... Sólo falta suicidarme.
Presiento que todo acaba como la flor marchita que pétalo a pétalo cae por sí misma, quiero y no puedo hacerla comprender esto, que lloro porque ella ya no siente lo mismo.
Vidas juntas, momentos emblemáticos, mi sol es tu luna y mi luna eres tú. Si no me ama que más da morir. Lo que tenía perdido está y lo que amo no volverá.
Ella: Querido diario, ayer lo dejé, él no lloró ni discutió, neutro, su silencio me demostró que no había amor. Se encendió un cigarro y se apagó mi corazón.
...
Querido diario... Él sí me quería, anoche su estómago llenó de pastillas... Su madre me ha dicho entre lágrimas que dijo mi nombre en su último suspiro, se apagó su voz, se apagaron sus ojos... Sí me quería...
No hay comentarios:
Publicar un comentario