martes, 27 de septiembre de 2011

La petite mort.

Botones obedientes, el ritmo lento de la cremayera, caricias que no piden permiso. Cierro los ojos, la mente en blanco, el rojo, no, mejor en negro.
Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo, un susurro al oído, un beso en el cuello. Mi piel se pone en guardia, un dedo repasa mis labios, mi lengua investiga, lo saborea, zizagueo húmedo hacia mis pezones. Los bordea, los pellizca con suavidad.
Adivino unos labios bajando mi vientre, despacio... Recreándose en mi ombligo... Posándose dulcemente sobre mis braguitas. Millones de partículas bullen dentro de mí. Un suave roce avanza por el interior de mi muslo, cómplice de mis deseos se cuelan entre mis piernas, me acaricia... Me hace estremecer, mi excitación se desborda... Muerdo mi labio inferior.
Mis manos apresan las sábanas, aprieto mis nalgas, suspiro entrecortadamente, me entrego a las más bella agonía...
Siento que voy a explotar... El blanco lo inunda todo, sólo escucho un lejano tic-tac... Estoy flotando... ¿Cuánto tiempo llevo aquí? Veo una puerta, se abre, siento un hormigueo, algo me empuja hacia ella. Es el latido de mi corazón. Ven aquí, abrázame...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Co-razones.

No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza o eso de sus caderas, ya sé de sobra que tiene esa sonrísa y esas maneras, o en cada paso de gestos que da.
Pero además, la he visto ser ella misma y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de 'mírala, cómo bebe las cervezas' y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué fácil parece a veces enamorarse... Todo eso de que ella puede ser ese único puto motivo de seguir vivo y a la mierda el libro de instrucción. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dió dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente y te diga 'venga, demos una vuelta y me lo cuentas'.
No sabes lo que es despertarte, que ella se retuerza y bostece, luego te abrace y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo. Así que supondrás que yo soy la primera que pierde la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su cuerpo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte son algo con lo que ya cuento. Que yo también la veo, que cuando ella cruza por el rojo del cielo... Sólo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y en formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría. Y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de su guitarra.
Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones.
Que no sólo conozco su última pesadilla, también las 1000 anteriores. Ya sí que no tengo cojones a decirle que no a nada, que tengo más deudas con su espalda que nadie tendrá jamás con la luna. Mira que hay tontos enamorados en este mundo. Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, reñida a ese puto milagro que supone que exista.
La he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso en camino. La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana... No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que razones tenemos todos, pero yo, muchas más que vosotros.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Solo un desahogo.

Hay muchas cosas que la gente no entiende en la vida, una de ellas es, cómo sentirse delante de la persona que tú consideras el amor de tu vida.
Con tantas cosas que decirle y... No me sale nada bien. Pero... Hoy ya que no tengo papel y lápiz, las cosas que tengo que decirte te las digo aquí.
Si la gente supiera todo lo que nosotras vivimos juntas, todos los momentos que pasamos, todas las casualidades que sucedieron, todas las cosas que tuvimos que pasar para nosotras poder estar juntas. Y cuando por fin tuvimos la oportunidad... Las cosas no marcharon de la forma que nosotras pensábamos, son cosas de la vida que suceden por algo y tienen sus motivos

sábado, 17 de septiembre de 2011

Tú, y yo.

-Un día pasa, pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor. No quieres ser el puto pringado al que le has reventado la cara, y tampoco tu padre, ni tu hermano, ni nadie de tu puta familia.
¿Quién quiere ser la jueza? Ni siquiera quieres ser tú, sólo quieres salir corriendo, salir a toda hostia del sitio de dónde estás.
Y de repente ocurre, algo se acciona, y en ese momento, sabes que las cosas van a cambiar...
Y han cambiado. Y que a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo.
Nunca, cuando ocurre, lo sabes.
[...]

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Te lo juro.

-Si mis padres se enteran que estoy en tu cama me matan. Yo te juro que no lo contaré... ¿Y tú?
-Prometo que no lo contaré.
-Tienes que decir lo juro, si no no vale.
-Lo juro.

Entender.

Y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud, por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán.

Mente y corazón.

En cada mente, en cada corazón, hay un lado oscuro.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nuestro mundo.

- Esta es la clase de estudios sociales. Es decir, vosotros y el mundo, se trata de ese mundo que está ahí fuera y aunque decidáis que no queréis conocerlo os aseguro que os vais a encontrar con él. Así que, ya podéis poneros a pensar en el mundo y en lo que es para vosotros. ¿Qué significa el mundo para vosotros? ¿Con qué frecuencia pensáis en las cosas que pasan fuera en esta ciudad? ¿Veis las noticias? ¿Sí? ¿No? Está bien, aún no somos pensadores globales, pero, ¿por qué no lo somos? ¿Para qué vamos a pensar en el mundo? Al fin y al cabo... ¿Qué es lo que espera el mundo de nosotros?
- ¿Inspirar?
- De ti. ¿Qué es lo que espera el mundo de ti?
- ¿Nada?
- Eso es... Nada.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Juego de dos.

-Tú, dueña de mi paz, me alejé con temor al no saber decirte lo que siento por ti.
Nada más amanecer me apetece oír tu voz y en el silencio entregarme a la esencia de tu voz.
-Yo, dueña de tu paz, te digo que es muy fácil querer a quién lo da todo, y te digo también que nada más amanecer yo también quiero oír tu voz... Se acabó, ya no quiero hablar... Ven y bésame, regálame tu paz.

viernes, 2 de septiembre de 2011

No puedo más, lo siento.

-Que la espalda hoy me ha dado la razón de querer a una persona que ya tiene su alma vendida, mi dolor.
-Dame tiempo, sé que tú me esperarás, necesito valentía y aclararme, saber lo que quiero... Compréndelo...
-Duele el amor en soledad. Voy a morir si creo en momentos que me das.
-Hay cosas que nunca entenderás... Hoy puedo quererte pero no ayudarte.
-No puedo más si ella ocupa mi lugar, no quiero hacerte daño, te necesito y te vas. Si no estás a mi lado, si dices que me quieres... Déjalo, es mi miedo y no quiero hacerte daño, no puedo más, lo siento.

-Siento que te alejase con un adiós, sé que soy culpable y lo pagaré, me quedaré sola si es con ella.
-Soñaré que algún día tú me llamarás para darme eso que yo tanto amo, que no sea tarde...