domingo, 8 de enero de 2012

No me mereces.

Que fácil fue decirme "prometo no fallarte" olvidando yo la parte de no creerte la más importante. Se nota que jurar es gratis, yo estoy pagando caro, un mar en calma que escondía océanos bravos. Que ingenuo soy cuando me aferro a clavos ardiendo como si quemaran menos que otro tipo de infierno, que mentirosa fuiste yendo de mosquita muerta dando golpes a mi puerta atraída por mi lado triste. Escondiendo el aguijón adornado con un corazón que me mentía con poesía, pero eres fría y todo acabó. Sólo si estás mal me llamas con urgencia, si estás bien no eres quién a prueba de bomba me aprecia. Y de esos ya conocí tantos que ni en eso puedes creerte única, apago las luces de tus redes. Aún así no escondo el dolor de un desengaño, que no me hará tocar fondo... Pero sí sentirme extraño.
He vuelto a tropezar con la misma piedra, pero al caer me sujeta mi querida nube negra, ya puedes contarles que te escribí poemas, creerte importante por formar parte de mi tristeza.
Olvidarte es otra parte de este absurdo puzzle.

jueves, 5 de enero de 2012

Mi princesa.

Es que me encanta estar contigo, es todo tan perfecto, los minutos son preciosos por tu pelo yo me pierdo. Creo que tengo todo lo que siempre había soñado, este cuento de emociones con final inesperado.
Siento que beso y que beso tus mejillas coloradas, quiero estar siempre contigo aquí, sobran ya las hadas solas en el coche o en la noche de risas y bromas moldeando tu sonrisa haciendo que tome la forma, notas, que todo tiene su por qué, resbalan palabras por el borde de tu delicada piel, aquí estamos, juntas, no existen problemas, discutimos es cierto, pero no hay nada que nos pueda.
El mundo es muy pequeño, y tú pequeña mi princesa, estrellas y lunares brillan en mi mano derecha. Preservo mi otra mano para poder protegerte, que le jodan a cupido esto no es cuestión de suerte.
Yo no quiero separarme y tampoco que me quiten, lo mitad de lo que siento es mucho más de lo que dicen, dime todo cuánto quieras que esta noche soy tu esclava, los siguientes son las sábanas, tu cuello mi reclamo.