Niña mía desde que te vi sabía que tú eras para mí. Lo noté en tu manera de hablar, esos ojos, esos labios que me hacían suspirar. Yo quisiera tenerte una noche conmigo... Y besarte, abrazarte y con mis labios recorrer tu piel...
Niña déjame enseñarte que seré tu destino, tu único camino en la felicidad.
Déjame decirte que te quiero, que mi amor por ti es sincero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario