miércoles, 24 de agosto de 2011

Sigo buscando respuestas.

Hay millones de preguntas sin respuesta, el quizá, muchas preguntas se plantean, se busca una respuesta pero no se encuentra...
Por qué, por qué pregunto tantas cosas, por qué en el jardín que planté ya no existen las rosas, por qué los recuerdos malos cuestan tanto de olvidar, son cosas de la vida que nadie sabe explicar. Y es que por qué me vieron tantos y nunca merecí nada, por qué la autoestima se esfuma cuando es necesaria. Me pregunto tantas cosas y sigo buscando respuestas.
Estoy harto de hablar sola porque nadie me contesta, quizá soy un estorbo, quizá no sea nadie para nadie, a quién le importo yo, le pregunto a este texto. Soy un paranoico, sé que muchos me entendéis, también sé que a la mínima la esperanza perdéis porque buscas venganza por todo y le echas la culpa a cualquiera cuando es tuya, porque están siempre encerradas tus penas. Miras dentro de ti y puedes buscar en el corazón porque allí existe una pequeña luz en algún rincón.
Dime por qué poco a poco desvanece el cariño, por qué solo existe felicidad cuando eres niño, por qué quiero seguir existiendo sólo si es contigo, por qué quiero tanto y nada y le tengo miedo al olvido. Por qué está todo nublado, por qué solo quedan ganas de llorar,  empapar y hablarle a la almohada. Por qué, por qué al recordar me caen lágrimas, por qué la historia se corta y casi ya no quedan páginas, por qué me siento sola, también triste y solitaria, por qué no sé casi nada del mundo ni del barrio. Tú que sabrás lo que siento yo desde que soy un crío, solo son penas, preguntas un pensamiento sombrío. Todo está gris de nuevo al subir la persiana., por qué siempre al despertar veo llover tras la ventana, por qué me pregunto tanto, por qué tengo tantas dudas, por qué siempre espero a que alguien venga y me ofrezca su ayuda.
Por qué todo es tan negro y tan oscuro, se me ha nublado la vista o es que cada día es más duro...

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