Padre, he pecado y confieso que no pido perdón, odio a Dios sobre todas las cosas y esa es mi primera razón de visitarte a ti.
Puto pederasta, la casa del señor es de los negocios que mueven más pasta y si no digánselo al papa con su capa de razo y loro.
Las más grandes mentiras tapa, rezar por ayudarme, me mienten, Dios no es más que la fe por el miedo que sientes, y si no fallan mis matemáticas, religión no sólo hay una mientras millones se mueren en África.
¿Y qué hace él para evitarlo? Y encima si no es para bien no puedo ni nombrarlo.
Dictador que expulsó a Satanás del Edén, borracho del poder y enserio ¿pretendes que yo crea en él?
El señor es bondadoso, discrepo, no me arrepiento, no siento haber cumplido sólo dos de los diez mandamientos.
-Padre he llegado a una conclusión, odio todo lo relacionado con la religión. Te juro por Dios que yo no busco tu perdón, las puertas del cielo me han cerrado por esta confesión.
Estate tranquilo, todavía no he matado, pero cuántos lo hacen mientras él se queda de brazos cruzados.
¿Y dices que nos quieres a todos por igual? La Biblia es una gran historia, pero no es una historia real.
No existe persona que se libre de mentir, y yo el primero, mensajero seré para ti. Hijo de puta dime que ha hecho el Cristianismo.
Pura ficción que alcanza alto nivel de realismo, he pecado y algunos me llaman inmaduro y es que a menudo suelo tener pensamientos impuros. Pero a mí me domina la decidia, claro que deseo bienes ajenos porque yo también siento envídia. Robar subre mi adrenalina, otros lo necesitan de verdad, prohibido buscarse la vida, tu única salida es la piedad, bien o mal se ha de elegir un lado, inflora piedad al único resucitado.
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