-¿Sabes? Cuando era pequeña repartía el periódico por las mañanas y todos los días había un momento al amanecer, en el que me paraba respiraba y podía sentir la magia del mundo. Y ahora, aqui, a tu lado siento la misma serenidad. Casi puedo creer que el mundo no es tan repugnante como se que es. Quiero volver contigo y ser tu chica otra vez, vivir juntas.
-Eso es maravilloso pero tengo una compañera.
-Eso no importa.
-Y nuestras universidades estan a cinco mil kilómetros.
-Eso no importa.
-Y ninguno de los dos trabaja...
-Tampoco importa. He tardado mucho en darme cuenta, pero te quiero. No necesito nada más ahora. Se que eso no significa que no vaya a ser duro y tampoco que no vaya ser complicado, pero sea como sea lo afrontaremos juntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario